Nuestra Historia

Representa un lugar, pero para muchos es además un momento, o muchos momentos. Representa horas de dispersión, pero además, un espacio sagrado en el que se encuentran cosas perdidas, el abecedario que es principio desde el que algunos han iniciado una etapa destacadas en su biografía personal, o el fin doloroso en la ruta, el camino que llega hasta esa jornada.

Quién puede hablar de salsa sin haber pasado por su pista única, concebida como una reducida área de libertada a fines de dictadura y que con el correr de las décadas se convirtió en todo lo que somos como sociedad en este tiempo: mucho más diverso, solidario y tolerante, por ejemplo con “la gente de color extraño”.Quién quiera partir o terminar un circuito por la cultura afro de esta ciudad debe dedicarle al menos una noche, no hay forma de hacerlo si quiere un poco de rigurosidad y mística latina, es así de simple. Puede que en otra noche recorras otros sitios, pero esta requiere una concentración especial, pues Maestra Vida camará, te da y te quita, te quita y te da y eso se nota en cada jornada.

UNO. Nace el 9 de septiembre de 1988 en esas noche largas de dictadura, en que este sonido extraño se colaba entre los espacios que buscaban identidad. Una parte de esta cultura llego en los bolsos de los retornados del exilio desde países del continente donde la salsa es la habitualidad y se escucha y disfruta sin remordimiento como parte natural del repertorio de esas identidades.

Primero fueron los encuentros itinerantes en los llamados “Club de Salsa” que en distintos lugares de la ciudad sitiada se reunían a disfrutar. Luego fueron los primeros locales establecidos y donde Maestra marcó pauta al identificarse con esta idea de lugar llamado “Salsoteca”. Lo cierto que una de las características “topográficas” del local está dado por una circunstancia muy azarosa, pues en un principio lo que hoy es Maestra fueron tres locales distintos. Así la esquina era conocida como un restaurante “La Punta”, siendo el costado poniente por calle Santa Filomena una botillería y Maestra Vida era la franja media de no más de 20 metro con 100 de fondo. Con los años los tres espacios de integraron dando esa fisonomía tan particular  del lugar y que a los recién llegados los puede confundir pero nunca intimidar, sería como perderse en un laberinto que lleva siempre donde el viajante quiere llegar.

DOS. La salsa se desarrolla con fuerza desde aquel tiempo, pero algo pasa en la segunda mitad de los noventa y parte de la década pasada, es como un paso en falso que significó, entre otras cosas, la ausencia de espectáculos de calidad de los salseros que recorrían al mundo y el cierre de muchos sitios donde se desplegaba este género. Sólo la constancia de un puñado de sujetos y la llegada de inmigrantes latinos que comienzan a encontrar en nuestra tierra asilo de sus realidades comenzó a impulsar nuevamente esta cultura. Maestra Vida se encuentra en un punto que es definitivamente central en esta segunda ola que permite llenos totales cada semana, convocatoria a show de las bandas con tradición y las nuevas que intentan imitar a las primeras o nuevos espacios que han comenzado a consolidarse en la capital y otras ciudades de región.

Además la promoción en círculos universitarios ha permitido que nuevas camadas de rumberos se incorporen al circuito dando un mayor impulso con festivales de salsa universitaria, recitales y tocatas masivas, espectáculos en número y calidad nunca visto en esta parte del mundo nos llevan a pensar que puede ser este el momento de consolidar el género.

TRES. La vocación por la Rumba Eterna, concepto construido a partir de una conversación que Víctor Larrea le transmite al creador de este lugar, junto a algunos amigos, Charly Pérez. Y ese concepto hace referencia a los ciclos permanentes que tiene la rumba, el baile, el carnaval de cada jornada que se va en la madrugada para volver la siguiente noche, vida y muerte se convierten en la evidencia dialéctica: nunca bailarás dos veces en la misma pista de Maestra Vida.

Acaso esa es la idea que moviliza a miles de rumberos, en el mundo, que en algún minuto han pasado por este boliche y han quedado prendados y regresan por que saben que la Rumba no acaba, que la Rumba es Eterna…